Hay un lugar de honor en nuestra República para la debutante Sara Aagesen, después de oírla decir que ella no votó el rescate de Tubos Reunidos, y al mismo tiempo, que delegó su voto. La has definido con acierto: tiene alzada de yegua pero solo es una burra.

El absentismo laboral ha batido todos sus records en España. Cada día faltan a su puesto de trabajo 1.600.000 personas, un 7,88% del mercado laboral, con un coste que supera los 40.000 millones de euros. Alberto Núñez Feijóo calificó el absentismo como  un cáncer que “no podemos pagar” los españoles y ha sugerido ante un grupo de empresarios en el País Vasco que un trabajador que se encuentre de baja cobre menos.

Pedro Sánchez ha reaccionado, pues bueno es él: “Quien llama ‘cáncer’ a las bajas laborales y propone que los trabajadores enfermos cobren menos deja claro de qué  lado está. Nosotros estamos del lado de quienes madrugan, trabajan y merecen porortección cuando la salud les falla. Los derechos no se recortan, se defienden”. José Fdez. Torres, un clásico, reaccionaba a su reacción: “Su hermano no sabía donde tenía el puesto de trabajo porel que cobraba; las putas que enchufaba su número dos cobraban sin ir a trabajar y todavía tiene el cuajo de dar lecciones de derecho laboral”.

Ayer nos dejamos llevar por el optimismo al decir que Trump no había citado a España entre los socios indeseables, pero poco después tuvo una intervención feroz. Cómo se va a tomar esto mi Antonio Lucas, pensé yo para mí, porque fíjate si se quedó a gusto: «(España) es un aliado terrible», «un caso perdido”, El ataque, justo antes de participar en la cumbre de la OTAN ha sido durísimo y espontáneo, por propia iniciativa, sin necesidad de preguntas. Antonomasia por antonomasia, a mí me parece más apropiada  la de ‘zote’ que le aplicaba Joaquín Leguina que la de ‘la bestia’ que le adjudicó el joven Lucas.

«Hablé con Alemania, hablé con Francia, hablé con el Reino Unido, hablé con Italia… No hablé con España. España es un caso perdido. Ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Por cierto, me gustaría que lo redactaras, Scott «, le ordenó allí mismo. Y siguió: «España es un aliado terrible en la OTAN. No participa, no paga. No quiero tener nada que ver con España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas. No queremos tener nada que ver con ellos”

Y todavía más: «Háganlo de inmediato. Ni siquiera hablen con ellos. No tienen remedio. Son mala gente. Porque, como saben, todos los demás están pagando y trabajando, y España, especialmente España… Hay un par de países más, pero especialmente España. Lo dicen abiertamente, son hostiles. Y veremos si siguen siendo tan hostiles cuando llamen diciendo: ‘Por favor, por favor, queremos comerciar con ustedes, señor.. Ganan muchísimo dinero con nosotros, y vamos a hacer que ganen mucho menos. No quiero hacer ningún negocio con ellos».

El mundo estaba en vilo a la espera de la reacción de Sánchez y ésta no se hizo esperar: Él tradujo al lenguaje sanchista las palabras de Trump: “somos un país fiable” y ya en este plan contó que ha tenido un encuentro con el presidente norteamericano, una cosa informal y muy agradable: “hemos hablado de fútbol y del Mundial. Todo fueron buenas palabras y amabilidad”.

Mientras hay que destacar la contribución de Sánchez al ahorro energético. Tres aviones llevaron a Sánchez, Albares y Robles a Ankara en menos de dos horas, 25.800 litros de combustible cada uno, 72 toneladas de CO2 emitidas, lo mismo que seis coches circulando durante un año entero, estima el ABC.

Ramón Espinar ha confesado que él prefiere ser amigo de Otegi  que de Vito Quiles: Es una forma de expresar sus preferencias. Marcos Ondarra lo traducía al román paladino: “Mejor un terrorista  condenado por secuestro que un reportero de derechas”.

Impresionante tuit de Patxi López: “Ni todos los portavoces de Génovca ni toda su artillería mediática van a ser capaces de ocultar el vacío moral moral e intelectual de Núñez Feijóo. O es que no dé ni una; es que no sabe de qué habla”. Vacío moral e intelectual, dice el bichejo al que le preguntaron en la SER qué decía el principio de Arquímedes y respondió: “depende de cuál de ellos”. O el día que cionminó al PP para   que: «No utilicen el nombre de la igualdad en vano. La desigualdad no está en la ley de amnistía, está en el empresario que cobra 100 veces más que uno de sus trabajadores”. Todavía se recuerda el día en que quiso dirigir una pulla al PP con lo que el consideraba una ironía: “«Cuando se aplaude a organizaciones como Manos Limpias, que atacaron incluso a su querida Casa Real, eso es fango».”. Núñez Feijóo, que tiene estudios, esto es algo que Patxi Nadie no debería olvidar nunca, le respondió: “¿Qué pasa, que para ustedes no es una querida y respetada Jefatura del Estado?” Pero ¿a quién puede llamar tonto Abundio? Estamos perdiendo el norte.