Marisol Oviaño-Vozpópuli
- En las próximas semanas la kale borroka se extenderá a otros lugares de España y será especialmente virulenta en Madrid
En estos días, estamos asistiendo a espectáculos de hipocresía que resultarán difíciles de olvidar. Tras la muerte de Maricarmen, hemos visto llorar a activistas que, en su fuero interno, celebraban la nueva ventana de oportunidad que se abría ante ellas cuando ya daban a la anciana por amortizada. A fin de cuentas, si hubiera vuelto a su piso del Retiro gracias a la mediación de Ayuso y Almeida —y al dinero de los madrileños —, las inquilinas se habrían quedado sin símbolo y sin munición. No olvidemos que todas estas huelgas y manifestaciones performativas que vamos a sufrir hasta las elecciones son contra la oposición; Spain is different.
Hasta ahora parecía que Rodríguez Zapatero, alias el Joyas, se llevaría la palma al Hipócrita Mayor del Reino: “Ser socialista, normalmente, es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho”. ¿Y si remarcó “normalmente” para poner distancia entre él y la infantería socialista? Quién sabe, a lo mejor sólo estaba advirtiéndonos subrepticiamente de que guardaba un tesoro en su caja fuerte. En cualquier caso, esta semana al gran hipócrita le ha surgido una nueva competidora que podría arrebatarle el trono: Montse Mínguez, cuyo cargo de portavoz del PSOE sólo se explica porque el jefe tiene la costumbre de escoger a los menos aptos y más bizcochables.
También hemos sabido que el ministro Antiayuso, es decir, Óscar López, lleva meses intentando desahuciar de un piso de Muface —esa mutua tan generosa con el clan Sabiniano— a otro heredero de renta antigua que vive enfrente del piso de la difunta Maricarmen. Pero esta hipocresía ministerial deviene de las obligaciones del cargo y, por tanto, palidece frente a la que Mínguez lleva incardinada en el ADN. No sólo es que su pareja tenga al menos 30 inmuebles y se dedique a alquilar viviendas; sino que, además, tiene un par de sociedades en Panamá. ¡Caretas fuera!
El jugoso perdón de Montse
Hay quien dice que no se debe responsabilizar a un político por lo que hace su pareja, pero yo no estoy de acuerdo. Los hijos no tienen la culpa de lo que hacen los padres; en cambio, no siempre se puede mantener que un miembro de la pareja sea completamente ajeno a lo que hace el otro, especialmente cuando las ganancias repercuten en su life style. Cabe recordar que, siendo concejala en el ayuntamiento de Lérida, la simpática Montse perdonó a su compañero sentimental una deuda de 300.000€ y recalificó unos terrenos en los que, mira tú por dónde, él hizo un buen negocio construyendo viviendas de lujo; por tanto, sabe muy bien cómo se gana la vida su amorcito.
Lo malo de que la gigantesca hipocresía del socialismo rentista haya quedado al descubierto es que se les ha fastidiado la campaña electoral. El plan de Sánchez para ganar las elecciones parecía pivotar sobre tres puntos: ley de nietos, vivienda y caos. El Supremo ha impedido, de momento, que media Hispanoamérica vote en noviembre, y Montse Mínguez ha hecho imposible cualquier discurso sobre vivienda, especulación y fondos buitre; de modo que ya sólo les queda el caos.
Caos en Ceuta, donde, tras ser desalojados de las playas, los invasores campan a sus anchas por toda la ciudad y duermen en las calles de la periferia. Además, su armada entra en nuestras aguas cuando le da la gana. La prueba de que este desgobierno está ayudando a Marruecos a conseguir su objetivo es que el moro ha pedido a los suyos que voten por Pedro Sánchez.
Violencia en las calles
Caos en la Puerta del Sol de Madrid, donde se está permitiendo una acampada tan insalubre que Metro se plantea cerrar la estación de la plaza porque los orines están disparando los niveles de amoniaco. Las pijas del sindicato de inquilinas y sus amigas han dejado paso a los enemigos de España, gente violenta como la Coordinadora Juvenil Socialista, que se escindió de Bildu porque dicen que se han aburguesado, o como la de Samidoun, considerado grupo terrorista en gran parte del mundo. No olvidemos que quienes están prendiendo fuego a Francia se envuelven en la bandera palestina ni pensemos que la islamoizquierda no es ya es una realidad también en nuestro país. Pero, a pesar de que los revolucionarios imponen su ley en Sol y todos los días hay agresiones a ciudadanos, periodistas y policías, el delegado de gobierno no ve razones para mandar a las fuerzas del orden a desmantelar el campamento.
Ante la ausencia de autoridad, los totalitarios se sienten impunes y su violencia ya no se circunscribe a la Puerta del Sol: con la excusa de la huelga de profesores y alumnos, otros grupúsculos de ultraizquierda, como el Sindicato de Estudiantes, han intentado impedir el normal funcionamiento de la universidad tanto en Madrid como en Pamplona. En esta última, el entorno proetarra ha vuelto a quemar contenedores, enfrentarse con la policía y atemorizar a los ciudadanos como en los viejos tiempos. La diferencia es que ahora los herederos de ETA están el poder y que Marlaska no parece interesado en ponerles freno. Probablemente, en las próximas semanas la kale borroka se extenderá a otros lugares de España y será especialmente virulenta en Madrid, donde los embozados piden a diario la cabeza de Isabel Díaz Ayuso. De aquí a las elecciones, si es que llegan a celebrarse, habrá que tener mucha sangre fría.