Calentando motores

EL CORREO 30/05/14
ALBERTO AYALA

· EH Bildu insiste en la presión al PNV, ayer en el Parlamento con la autodeterminación, a diez días de la cadena por el derecho a decidir

La izquierda abertzale sigue ensimismada con Cataluña. La dirección de EH Bildu, y en especial la de Sortu, han llegado a la conclusión de que el modelo catalán –el mismo que despreciaron durante décadas de silencio culpable ante el terrorismo de ETA– es el idóneo para alcanzar sus objetivos: la independencia y desplazar al PNV del liderazgo del país. Y ahí siguen manos a la obra, corta que te corta, pega que te pega, copia que te copia.

A Hasier Arraiz y a sus compañeros de coalición les encanta que una plataforma popular se haya constituído, al menos públicamente, en la vanguardia del desafío soberanista al Estado en Cataluña al punto de desbordar la agenda del Govern del president Mas. El beneficiario directo de todo ello no ha sido otro que Esquerra Republicana (ERC), que en las europeas logró por vez primera el ansiado ‘sorpasso’ (adelantamiento) a CiU.

Lo anterior es cierto, aunque conviene no olvidar un par de ‘detalles’. La ANC es una organización plural, pero su líder, Carme Forcadell, es de ERC. Además, militantes republicanos y de las CUP (Candidaturas de Unitat Popular), la sigla más a la izquierda del Parlament, han jugado un papel determinante en los movimientos de base por el derecho a decidir.

En el Principado casi todo arrancó con una serie de consultas secesionistas en ayuntamientos. Aquí el entorno de la izquierda abertzale abrió esa senda hace algunas semanas en Etxarri Aranatz, uno de los feudos históricos de la antigua Batasuna en Navarra. La convocatoria no puede decirse que constituyera un éxito: apenas movilizó a los votantes habituales de la izquierda abertzale. De hecho, no ha vuelto a convocarse ninguna otra.

El próximo fin de semana, el independentismo vasco, pega que te pega, copia que te copia, va a intentar emular el enorme éxito que constituyó la Vía Catalana; la cadena humana de 400 kilómetros que protagonizaron cientos de miles de ciudadanos en la última Diada.

Aquí la apuesta es menos ambiciosa. Se trata de que entre 50.000 y 100.000 personas unan Pamplona con Durango. Promueve un organismo ‘popular’, Gure esku dago. La izquierda abertzale está detrás. El PNV no respalda oficialmente, pero sí asistirán algunos notables jeltzales. Además, el partido de Ortuzar se unió al de Arraiz para que la cadena tenga 100.000 euros de financiación pública del bolsillo de todos los guipuzcoanos.

Para calentar motores, además de para insistir en su marcaje al PNV –que no les ha dado precisamente malos resultados el 25-M–, EH Bildu volvió a llevar ayer al Parlamento, veinticuatro años después, el derecho de autodeterminación. ¡Toma día de la marmota! Entonces, como ahora, Euskadi fue a remolque de Cataluña.

En 1990 la proclamación parlamentaria del derecho vino precedida de una fenomenal bronca. Ayer suscitó poca más atención que un concierto de boleros. Se aprobó con los votos de PNV y EH Bildu y el rechazo de PSE, PP y UPyD. Y listo.

Nuevo desafío
El juego continuará durante el próximo año y medio. De momento, hasta ver cómo se despejan las incógnitas de Escocia y Cataluña, parece altamente improbable que la izquierda abertzale logre sacar al PNV del carril que ha elegido.

Por si acaso, el PSOE –que da sustento parlamentario y presupuestario al Gobierno de Urkullu– lanzó ayer un aviso a navegantes a los jeltzales: ambos pactaron poner en marcha la ponencia parlamentaria de autogobierno para actualizar el Estatuto desde el respeto a la legalidad. Si los nacionalistas rompen el compromiso tendrán que atenerse a las consecuencias.

Pese al aviso, PNV y EH Bildu volvieron a proclamar un cuarto de siglo después que Euskal Herria (entonces se hablaba del pueblo vasco) tiene derecho a la autoderminación. Sin la trompetería catalana, pero el desafio quedó sobre la mesa.