EA, Aralar y la izquierda abertzale exigen que se «acaben las detenciones»

 

EA, Aralar y Alternatiba se han unido hoy a la izquierda abertzale para «solidarizarse» con los presuntos miembros de ETA y de Segi detenidos esta semana y para exigir que se «acaben las detenciones y torturas» porque son «inadmisibles» en «un proceso resolutivo de un conflicto».

Estos partidos han mostrado hoy su «solidaridad» con las «personas que esta semana han sido apresadas» y «todos sus familiares», al tiempo que han calificado de particularmente «grave» la «larga situación de incomunicación que están padeciendo cuatro personas en los últimos cuatro días», en alusión a los presuntos miembros de un comando de ETA al que la Guardia Civil atribuye dos asesinatos y en cuyo poder se hallaron 200 kilos de explosivos.

El líder de EA en Guipúzcoa, Iñaki Agirrezabalaga, el dirigente de Aralar Ernesto Merino y la representante de la antigua Batasuna Agurne Barriuso han comparecido para leer un manifiesto acompañados de un miembro de Alternatiba, y de las portavoces del Grupo contra la Tortura, Lorea Bilbao, y del Movimiento Pro Amnistía, Ohiana Agirre.

«Violencia extrema»

Los firmantes han acusado al Gobierno español de emplear una «violencia extrema» para «asfixiar la ilusión que florece en Euskal Herria», motivada, entre otros pasos, por los «anuncios realizados por la organización ETA». «Pensamos que es inadmisible que haya detenciones y torturas en un proceso resolutivo de un conflicto. No aceptaremos que en Euskal Herria se realicen más detenciones por razones políticas, ni situaciones como la incomunicación, ni la aplicación de la más brutal violencia con objetivos políticos», agrega el texto.

Estos partidos han reclamado al Gobierno que «cambie las políticas represivas y avance hacia la resolución del conflicto», un camino en el que «será necesario acabar con las detenciones y torturas». «Casi todos los militantes detenidos hasta hoy son personas que realizaban un trabajo político y social en barrios y pueblos», reza el manifiesto, que añade que el Gobierno «ha querido vender el humo de la efectividad policial de cara a la sociedad española, mientras que en el fondo, lo que pretenden es difundir el miedo entre la ciudadanía vasca».

EL CORREO, 4/3/2011