Rosa Belmonte-El Correo

  • Begoña Gómez lo ha denunciado por un presunto delito de agresión en el interior de un restaurante

Escribió Janet Malcolm en ‘El periodista y el asesino»: «Todo periodista que no sea tan estúpido o engreído como para no ver la realidad sabe que lo que hace es moralmente indefendible. El periodista es una especie de hombre de confianza que explota la vanidad, la ignorancia o la soledad de las personas, que se gana la confianza de estas para luego traicionarlas sin remordimiento alguno». Y suele ser un pesado. Un pelmazo. Es su obligación. No quieres a uno de esos preguntándote a ti, pero a lo mejor sí que pregunte a otro.

Vito Quiles quizá no es periodista. Quizá lo que hace para que se vea no es periodismo fetén. Pero a molesto no le gana nadie. O a acosador. Begoña Gómez lo ha denunciado por un presunto delito de agresión en el interior de un restaurante. Viendo las imágenes que él ha publicado, me pongo del lado de Gómez. Quiles también tiene en su deber (por la habilidad del político) que Rufián resulte simpático a tantos. Él sabrá.