JORGE BUSTOS-EL Mundo

Albert Rivera lleva días confinado dentro de un reactor nuclear. Sobrevive de momento a la radiación, pero Sánchez confía en achicharrarlo un poco más antes de relevarle en otro Chernóbil: el de una legislatura dependiente de Podemos y ERC.¿Siente la presión, señor Rivera? Bueno, mi carrera es una historia de resistencia a la presión. ¿Pero no se ha bunquerizado en una posición que la opinión pública no entiende? Yo no conozco a la opinión pública nada más que cuando abro las urnas. ¿No conoce a Francesc de Carreras? Mucho. Pero con Cs empezó a equivocarse al poco de su fundación, y desde entonces no ha parado. ¿No nació Cs para dar estabilidad al bipartidismo? El PSOE nació para ayudar a los obreros y hoy es el partido preferido del Ibex y aliado de la burguesía soberanista vasca y catalana. A mí me votaron para oponerme a Sánchez, no para hacerle presidente. ¿Pero no cree que un Gobierno de PSOE y Cs sería bueno para España? Lo sería, claro, pero al frente del PSOE ahora hay un tipo tan interesado en cogobernar con Cs como yo en pactar con Otegi. Otra cosa es que su orwelliano aparato de propaganda difunda que se muere por moderarse mientras entrega Navarra y Baleares al nacionalismo. Sánchez es Sánchez. Y es irremediable. ¿Por qué no le hace una propuesta que le obligue a negociar? Porque ese es su plan para desactivarnos: fingiría que la acepta, rompería las negociaciones en el momento conveniente a su relato, volvería a Podemos y yo quedaría inutilizado como moderador del PSOE y desautorizado como alternativa. Casado y Sánchez sueñan con tan dulce resurrección del bipartidismo. ¿Y no sueñan con ella los españoles hartos de parálisis y vetos? Habrá sido después de abril, cuando nos convirtieron en el tercer partido del país. ¿Acaso no se estrellaron en las municipales de mayo? Nos presentamos en 2.000 de 8.000 ayuntamientos. El error fue vender como factible un sorpasso a una sigla con un arraigo local de décadas. ¿Y qué le hace pensar que en cuatro años será posible? La elevada media de edad del votante del PP, las condenas por corrupción que le aguardan, la valoración que obtengo entre votantes del PP que no sintonizan con Casado, la demoscopia que me invita a liderar un centroderecha moderno: familias, moderación fiscal, unidad de España, progresismo moral. ¿Y si ha alcanzado su techo? Siempre podremos volver a la bisagra. ¿Por qué no pone a Cañas para recuperar fuste en Cataluña? Lo pensaré. ¿No teme la desafección de compañeros que provienen de la socialdemocracia? Debo correr ese riesgo para que Cs perdure. Si me preocupara que me llamaran facha seguiría en La Caixa. ¿Niega haber pactado con Vox? Niego que su ideario influya en la gestión de los territorios donde gobierna Cs. ¿Se abstendrá? No es no.