Pablo Martínez Zarracina-El Correo
- La frontera de Ceuta también fue violada por un buque de guerra marroquí
Los Reyes llegaron a Ceuta dos meses y medio después del asalto a la frontera y mes y medio antes de las elecciones generales. Lo hicieron con las playas desalojadas y los inmigrantes disimulados bajo las alfombras de la periferia de la ciudad y los montes circundantes. Saber cuántos son parece darse ya por imposible. Los Reyes llevaron a Ceuta un mensaje de ánimo y confianza que pareció causar un efecto inmediato entre la población. El efecto que cause en el Majzén, que es como hemos aprendido que se llama el Estado profundo marroquí, se prevé un poco más lento y conflictivo.
Por fortuna, el Gobierno insistió ayer en que la colaboración con Marruecos sigue siendo buenísima. ¿Y la interlocución? La interlocución es mejor aún. Más allá, por supuesto, de los malentendidos habituales en cualquier relación de vecindad. Yo escribo mal ‘Yamaa el Fna’ y tú me transformas en un polvorín una ciudad de ochenta mil habitantes. En Ceuta podría haber pasado cualquier cosa. Además de lo que pasó: ciento cuarenta personas ahogadas en el Tarajal. Los Reyes visitaron ayer el cementerio musulmán de Sidi Embarek para honrar la memoria de unos muertos que Marruecos ni menciona ni reclama. Existen variados motivos para querer abandonar tu país natal y uno bastante sólido es valer en él lo mismo que vale un perro.
La visita de los Reyes ha coincidido con una revelación periodística: además de por setenta mil inmigrantes, las fronteras de Ceuta fueron violadas por una fragata y varias patrulleras del Ejército marroquí. ¡Casualidades! Su presencia en aguas españolas provocó la movilización de dos fragatas de la Armada. La noticia ayuda a entender lo que es vivir en Ceuta. También por qué la presencia del jefe del Estado puede causar allí un entusiasmo propio de un triunfo deportivo, aunque lo que triunfe sea el simbolismo constitucional y sus implicaciones. El Gobierno publicitó mucho la desclasificación de los informes de inteligencia sobre Ceuta, pero olvidó mencionar lo de las fragatas. Tampoco lo hizo Pedro Sánchez cuando compareció en el Congreso para informar de lo ocurrido en la frontera con «total transparencia». La portavoz del Gobierno explicó ayer que no se dijo una palabra sobre los buques de guerra porque fue «un hecho puntual». Creo que me parece bien. Tomarse así las cosas lo relativiza mucho todo. Y te quita de líos. «Ha sido un rapto puntual», debería haber alegado Menelao cuando lo de Helena, la de hermosos cabellos, y no se habría armado después la que se armó en Troya.
País Vasco
Mercado de otoño
Las crisis de gobierno tienen su emoción y sus fichajes. Son la Liga Fantasy de la política. Al lehendakari Pradales le va a tocar hacer de repente un cambio en la alineación. No sabemos si dos. Por lo pronto, el consejero socialista de Turismo se le va de candidato al Congreso por Álava. Javier Hurtado lo anunció ayer, tranquilizando al país: la decisión es «madurada y consensuada». Ignoramos en cambio el grado de maduración alcanzada en el Bizkai buru batzar para lanzar a la vicelehendakari Bengoetxea como candidata a diputada general. Sí sabemos que el consenso es muy mejorable. Entre otras cosas, porque el presidente del PNV asegura que él no sabía nada. Pradales se enfrentaría en este caso a un relevo sensible. Afectaría a la número dos del gabinete en medio de lo que parece una lucha de familias en su propio partido. Y esperen, que la crisis puede ser triple porque Denis Itxaso no deja de sonar para la alcaldía de San Sebastián. Hace unos días el consejero socialista fue entrevistado por este periódico y se le preguntó por esa posibilidad. Su respuesta fue inmejorable y complicadísima. «Si introdujese un elemento de esas características en un momento en el que tengo que negociar con un ayuntamiento de una ciudad que está en el ojo del huracán porque no se ha desarrollado vivienda en los últimos años y tiene los precios disparados, estaría haciendo daño a esos trabajos», aclaró. ¿Ven como la crisis de gobierno puede ser triple? Entre los elementos, las características, el ojo del huracán y los trabajos, lo de Itxaso es muy difícil tomárselo como un no.