Gabriel Sanz-Vozpópuli
- El uso del lenguaje es importante en esta crisis porque, so pretexto de no criminalizar a los migrantes, corremos el riesgo de no señalar a Marruecos
Cuando llevamos ya más de cincuenta días de lo ocurrido en Ceuta, España todavía anda a vueltas sobre si lo que ocurrió el 30 de julio en su frontera sur fue una “invasión” o una “crisis humanitaria”, definición esta más del gusto de un Pedro Sánchez empeñado en negar que indicios de lo que estaba por venir en Ceuta tuvo sobre la mesa desde bastante días antes; y, sobre todo, empeñado en negar que Marruecos tenga responsabilidad alguna.
No hay “pruebas” sostiene el mismo presidente del Gobierno que voló apresuradamente el 31 de julio a la ciudad norteafricana para afirmar a los ceutíes, con cara desencajada, que lo ocurrido allí había sido una clara “violación de la integridad territorial” y que “defendemos Ceuta como defendemos la M30” (sic). Después de eso se sumergió, nunca mejor dicho, en un silencio de 25 días para irse con la familia a bucear a La Mareta (Lanzarote) y, cuando volvió al tajo, de la violación de la integridad territorial nunca más se supo. Desde entonces no ha reparado en gastos para cambiar de relato.
Musk & Putin sí, Mohamed VI no
Según esa tesis postvacacional, hasta el multimillonario propietario de la red social X, Elon Musk, y los hackers a sueldo del presidente ruso, Vladimir Putin, -junto a Donald Trump y Benjamin Netanyahu– tuvieron más que ver en el asalto de 80.000 inmigrantes por la frontera de El Tarajal que el mismísimo Mohamed VI… Vivir para ver.
El asunto movería a la risa si no fuera tan grave. ¿Qué gana Sánchez exculpando al Estado vecino sin mostrar un ápice de firmeza, no vaya a enfadarse el monarca alauí? ¿Se puede defender una buena relación diplomática y económica entre ambos países sin ofrecer la patética sensación de que Marruecos le/nos tiene cogidos por las partes nobles? En definitiva, ¿por qué tenemos que seguir diciendo que llueve cuando realmente nuestros vecinos nos están meando encima? ¿Quizás corremos el riesgo de que Marruecos no acepte el retorno de menores y mayores que, de todas formas, nunca va a facilitar?
El lenguaje sí que importa
El lenguaje juega y va a jugar en el futuro un papel crucial, me temo: no es lo mismo calificar lo sucedido de “crisis humanitaria”, como se esfuerzan día tras día el Gobierno y los medios más próximos, que definirlo como lo que es, una invasión en toda regla aunque los pobres invasores sean carne de cañón usada sin escrúpulos en el tablero geoestratégico
Por supuesto que hoy hay una “crisis humanitaria, una suerte de campo de refugiados de Gaza en Ceuta que ha visto el mundo entero, y por supuesto hay que atenderlos como la España civilizada que somos; pero aquí el orden de los factores altera el producto, como en álgebra: Si solo atendemos a nuestro buen corazón, si únicamente hablamos de lo humanitario, en el fondo nos estaremos dando un tiro en el pie a medio plazo haciendo el juego a quien quiere que le entreguemos Ceuta -y Melilla-.
Estaremos dejando abandonados a su suerte a 85.000 españoles que allí viven y que ahora son tan víctimas como los 20.000 inmigrantes entre los cuales hay, conviene no olvidarlo, gentes que ciertamente buscan un futuro mejor mezcladas con delincuentes de toda laya; por haber, hay hasta ex militares de incógnito que Marruecos ha introducido a modo de futuros quintacolumnistas del régimen liderado por Mohamed VI.