Interior prevé mantener el nivel 4 de alerta antiterrorista durante todo el verano

EL CONFIDENCIAL 15/07/15

· Policía, Guardia Civil y CNI vuelven a recomendar que el Ministerio prolongue las medidas previstas para el “riesgo alto” de atentado una semana más, nivel que seguirán reevaluando cada siete días

Policía, Guardia Civil y CNI vuelven a recomendar que el Ministerio prolongue las medidas previstas para el “riesgo alto” de atentado una semana más, nivel que seguirán reevaluando cada siete días

El Ministerio del Interior prevé un verano tenso en materia antiterrorista. Considera que el alto riesgo de sufrir un atentado que en estos momentos padece España se alargará previsiblemente hasta el fin de la época estival. El contexto internacional en los próximos meses se adivina similar al vivido después de los atentados de Túnez, Francia y Kuwait, según fuentes de la lucha antiterrorista consultadas, y esto provoca que la predicción en este momento sea la de mantener el nivel 4 de alerta (riesgo alto) durante todo el verano.

Las mismas fuentes explican que, todas las semanas, Interior reevalúa la situación con el fin de determinar si es necesario incrementar el nivel, en el caso de que la amenaza se vuelva más hostil, o reducirlo, si ha bajado la intimidación terrorista. Guardia Civil, Policía y Centro Nacional de Inteligencia (CNI) hacen su recomendación en cada reunión semanal y luego el gabinete del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, decide en función de estos consejos.

Vídeo: España incrementó la seguridad tras los atentados de Francia y Túnez

Esta evaluación periódica, explican las mismas fuentes, se seguirá haciendo durante todo el verano. De hecho, el ministro explicó ayer que su gabinete ha decidido mantener el nivel 4 durante esta semana por recomendación de los servicios de información e inteligencia. Lo hizo durante la presentación del curso ‘Las víctimas del terrorismo y la memoria colectiva’, que se celebra entre ayer y hoy en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander.

Interior rediseñó el pasado mayo el Plan de Protección Antiterrorista y modificó el sistema de niveles de alerta, que pasó de cuatro con dos intensidades cada uno a una nueva clasificación de cinco niveles, que es la que actualmente está en vigor. El nivel 4, por lo tanto, es el segundo más alto. Por encima sólo está el  5, que indica un “riesgo muy alto” de sufrir un atentado.

El nuevo plan incluye la protección de nuevos objetivos terroristas y actualiza las acciones preventivas que pueden realizar las fuerzas de seguridad para evitar ataques tanto en el momento actual como en el futuro.

Tras los atentados de París del pasado 7 de enero contra la revista Charlie Hebdo, España incrementó el nivel de alerta del 2 con intensidad alta –que había en ese momento– al 3 con intensidad baja, dentro del sistema de cuatro categorías que existía, y que pasó a denominarse simplemente nivel 3 después de la reforma de mayo, que ya planteaba cinco grados. Posteriormente, el pasado 26 de junio, tras los atentados de Francia, Túnez y Kuwait, el Ministerio decidió volver a aumentar el nivel de alerta. Del 3 (riesgo medio de ataque) se pasó al 4 (riesgo alto) que se mantiene hasta el momento y que previsiblemente continuará durante todo el verano.

El nivel 4 conlleva el despliegue de antidisturbios por las calles, sobre todo en determinados objetivos

Este alto riesgo de sufrir un atentado es la mayor amenaza que sufre España desde la masacre del 11-M. La decisión de implantar el nivel 4 fue tomada, según dijo el propio Fernández Díaz, por la “información que obra en poder de las fuerzas de seguridad”. El nivel 4 de alerta conlleva el despliegue de antidisturbios por las calles, sobre todo en determinados objetivos (instituciones, embajadas, infraestructuras críticas), así como que el Ejército se encuentre preparado por si el Gobierno requiere su intervención.

Durante su intervención en el mencionado curso de la Menéndez Pelayo, Fernández Díaz aseguró que “el terrorismo, ya sea de ETA o del yihadismo, siempre ha buscado cosificar, deshumanizar a las víctimas, considerarlas algo necesario al terrorismo y buscar que cayeran en el olvido”. Los terroristas pretenden que “el asesinato de una persona se interprete como la consecuencia de un conflicto político o supuestamente religioso”, ha añadido.