Invisibilidad

Santiago González, EL MUNDO, 19/3/12

La delegada del Gobierno en Cataluña, mujer de su tiempo al fin, no pudo sustraerse al tono dominante en las campañas a favor de los colectivos discriminados o minorizados. Se ha hablado y se habla mucho de la visibilidad de las mujeres o del colectivo LGTB, por poner dos ejemplos. La delegada del Gobierno, Llanos de Luna, ha decidido reivindicar una mayor visibilidad para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en Cataluña. Resulta que en la comunidad que preside Artur Mas viven y trabajan unos 3.500 agentes de la Policía Nacional y otros tantos guardias civiles, que habían alcanzado un estado de invisibilidad perfecta, en una inversión de papeles con el coñac lorquiano en el Romance de la Guardia Civil: en Cataluña son los maderos y los picos los que se disfrazan de noviembre para no infundir sospechas.

Son para el nacionalismo gobernante un cuerpo amortizable, aunque el gradualismo catalán se contenta de momento con difuminarlos poco a poco, fundirlos con el paisaje. En una palabra, se conforma con no verlos; de ahí que estén en un permanente incógnito, vestidos de paisano. En las operaciones policiales van con un peto amarillo que anuncia su condición y viajan en coches sin distintivos. Claro que esto tiene sus riesgos. En los años 90 se entabló en el barrio bilbaíno de Deusto un tiroteo entre guardias civiles camuflados y ertzainas que iban de lo mismo y que se tomaron mutuamente por etarras. Lo del peto amarillo es un detalle, ciertamente más visible que si se lo hubieran puesto gris marengo, aunque parece comprobado que para mayor visibiidad sería mejor el color naranja, que no en vano es el color de los chalecos salvavidas, el destello de esperanza de los náufragos.

Todo es cosa de que Alicia Sánchez-Camacho se lo copie y empiece a reclamar una mayor visibilidad para el mundo constitucionalista en Cataluña. Qué mejor ocasión para ello que la que nos ofrece hoy la festividad del día. Se cumplen 200 años de la primera Constitución democrática de nuestra historia, que permitió a nuestros liberales ganar en visibilidad a partir de aquella mañana en San Fernando. La Constitución acabó con el absolutismo, aunque durante poco tiempo; abolió la Inquisición, aunque sus impulsores no fueron capaces de abolir la esclavitud.

Un esfuerzo más y puede que los niños de Cataluña estudien, si quieren, en la lengua de los españoles

La mayor visibilidad, con todo, no fue un buen negocio para los liberales: se hicieron todos tan visibles gracias a la Constitución que, cuando dos años más tarde Fernando VII derogó La Pepa y restableció el absolutismo, ya estaban todos retratados.

Más visibilidad en el trienio liberal y ajuste definitivo de cuentas a partir de 1823, durante la década ominosa: prominentes liberales como Riego, el Empecinado y Torrijos, y otros que no lo eran tanto, como Mariana Pineda, por poner unos nombres, fueron ejecutados.

Ha sido un bonito gesto el de la delegada del Gobierno para que los catalanes sepan que las Fuerzas de Seguridad del Estado velan por su seguridad, como su propio nombre indica. Un esfuerzo más y, quién sabe, puede que los escolares de Cataluña puedan estudiar, si lo desean, en la lengua oficial de todos los españoles.

Santiago González, EL MUNDO, 19/3/12