La ANC enseña cómo convencer a los parientes

EL MUNDO 26/09/15
· Elabora un decálogo para indicar a sus socios cómo defender la secesión entre sus allegados
 
La Asamblea Nacional Catalana (ANC) no quiere dejar ni un detalle a la improvisación en su afán por conseguir mañana una mayoría independentista. La organización integrada en la candidatura de Artur Mas y Oriol Junqueras ha distribuido entre sus socios un elaborado argumentario con los mensajes que deben utilizar y evitar para convencer a los indecisos para que respalden la secesión en la urnas.

La entidad ha pedido a sus asociados que «integren permanentemente» en sus conversaciones cotidianas con «familiares, amigos y conocidos» una serie de «ideas fuerza» para subrayar la viabilidad de la «República catalana independiente» y rebatir las advertencias del Gobierno y los actores financieros y económicos sobre los peligros de romper con España.

La doctrina de la ANC aborda todos los planos, desde el emocional e ideológico al puramente crematístico, con el objetivo de eliminar cualquier fisura en el discurso de sus portavoces.

El decálogo cuenta con más de una veintena de ilustrativas recomendaciones entre las que destacan las dirigidas a reforzar la idea de que la consumación de la independencia catalana es inevitable. «Necesitamos ofrecer seguridad. La independencia debe dejar de ser una posibilidad para convertirse en una certeza», reza la primera de las fichas que componen el argumentario. En ella, la ANC insta a sus socios a utilizar mensajes «afirmativos», a usar la expresión «cuando seamos independientes», en lugar de hablar en condicional y decir «si fuésemos independientes».

La organización también presta especial atención a la defensa del desafío independentista como un proceso «inclusivo». Con el fin de captar el voto de los electores originarios de otras comunidades autónomas y con un sentimiento de pertenencia compartido, la ANC pide dirigirse a los indecisos hablando en primera persona del plural –«decir que vamos a ganar todos»– para eliminar el «miedo» de los que puedan sentirse «excluidos». La organización insta a sus socios a no preguntar a nadie «de dónde es», sino «dónde nació», para «integrar a los nacidos fuera que se sienten ciudadanos de segunda». Invita la ANC a emplear una frase de Justo Molinero –conocido locutor de referencia de la comunidad andaluza en Cataluña– que dice: «Los catalanes nacemos donde nos da la gana». La última recomendación del capítulo es sostener que con la independencia «desaparecerá la tensión constante entre el Estado y Cataluña». «Más vale buenos vecinos que juntos por la fuerza», propone la ANC.

La cuestión económica también se trata extensamente en el decálogo. Los socios de la ANC deberán rebatir con ahínco en sus conversaciones «las dudas sobre la financiación catalana» y «combatir el miedo al bloqueo o el boicot». ¿Cómo? Vertiendo datos como que «Cataluña tiene el 20% del PIB español, acapara el 25% de sus exportaciones y recauda el 21% de sus impuestos». La Asamblea aconseja también «generar conciencia de ahorro» con aserciones como que «la autonomía es cinco veces más cara que ser independientes». «Cada año 16.000 millones salen de Cataluña y no vuelven», recoge el documento, que también insiste en que se dé por hecho el descenso del paro y que «sólo con la independencia se pueden garantizar las pensiones, ya que el Estado no podrá asegurar su pago después de 2017».

Con todo, la ANC no descuida el capítulo de la solidaridad. Con el fin de contrarrestar el «recelo» que genera la idea de que la secesión «puede perjudicar a los españoles», la organización soberanista llama a rebatir esa percepción diciendo que «España también saldrá beneficiada porque la independencia de Cataluña será el detonante para hacerla más productiva».

No olvida la ANC insistir en transmitir «seguridad» y «combatir los miedos a la salida de la UE», con argumentos como que «la Unión no permitirá alzar fronteras con la nueva República porque más del 75% de la producción de Seat-Volkswagen y de Nissan en Cataluña se destina a la exportación». En la misma línea, se exige a los socios «tranquilizar a las personas que quieren la independencia pero les preocupa el proceso para llegar a ella», alegando que «la comunidad internacional respetará la República catalana y no existirá vacío de poder».

«Si no nos vamos, ellos vuelven», es la última idea del decálogo. «Ni el PP ni el PSOE tienen voluntad de buscar el encaje de Cataluña», exige remarcar la ANC para negar que exista posibilidad de avanzar en el autogobierno catalán sin la secesión.