José Antonio Zarzalejos-El Confidencial

Tras tener en cuenta durante toda esta semana los positivos por test rápidos, Sanidad ha vuelto a no incluirlos en la cifra oficial, contabilizando solo los casos detectados por pruebas PCR

“Tortura los números y lo confesarán todo”. Esta frase del autor estadounidense Gregg Easterbook, que Pablo Iglesias vinculó erróneamente a Winston Churchill en el debate a cuatro de diciembre de 2015, es uno de los principales mantras para matemáticos, investigadores y analistas de datos, además de otros como el de ‘Garbage in, garbage out’ [si los datos son de mala calidad, los resultados del análisis serán también de mala calidad].

Desde el principio de la pandemia, el Ministerio de Sanidad ha cambiado de metodología y añadido un sinfín de asteriscos en sus informes oficiales para aclarar ambigüedades e imprecisiones de los datos. El último cambio se produjo ayer, cuando el ministro Salvador Illa y el portavoz sanitario, Fernando Simón, afirmaron que el viernes era el primer día con más recuperados que nuevos positivos, una afirmación falsa al tener solo en cuenta los nuevos positivos por prueba PCR, dejando fuera de la cifra oficial los casos diagnosticados por test de anticuerpos.

Los test de anticuerpos reflejan los positivos de personas que han desarrollado cierta inmunidad y que han pasado la enfermedad. Es decir, es gente que se infectó hace tiempo y que no fueron contabilizados en su día —salvo que fuesen políticos con acceso a múltiples test—. Contabilizarlos en otra casilla puede tener sentido porque muestran como actual una foto antigua, pero tampoco aparecieron entonces, cuando se contagiaron. Al quitarlos así, además, cambia la serie respecto al sistema usado durante esta semana.

La falta de homogeneización de los datos entre las comunidades autónomas, la ruptura de las series históricas (y la no actualización de los datos antiguos una vez corregida la serie, como sí hizo en su momento el INE con los datos de la EPA o del PIB) y los cambios en la metodología empleada por el Ministerio de Sanidad han sido un quebradero de cabeza desde el inicio de la pandemia del coronavirus, dificultando el análisis de la evolución de las curvas epidemiológicas y llevando a que grupos de investigadores abandonen algunas iniciativas.

A continuación, explicamos los seis cambios metodológicos que Sanidad ha realizado en el último mes, algo que recuerda a lo que ha ocurrido con los barómetros electorales del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS): en algunos sondeos se calculaba la intención de voto a partir del voto directo y en otros se tiraba de la cocina.

Porque como dijo Obi-Wan Kenobi a Luke Skywalker cuando este le preguntó por qué le había dicho que Darth Vader había matado a su padre y no la verdad que hoy todos conocemos: “Lo que te conté era verdad… desde cierto punto de vista”.

Punto de partida: informe del 11 de marzo

El coronavirus copó la actualidad informativa española tras el 8 de marzo. El miércoles 11 de marzo, el informe oficial de Sanidad publicaba una tabla que detallaba el total de casos, la incidencia acumulada de los últimos 14 días (casos por 100.000 habitantes), los ingresados en la UCI y los fallecidos por comunidad autónoma. El sábado 21 de marzo se incorporaban los datos de hospitalizados y nuevos casos respecto al día anterior, y dos días más tarde, los de curados. En ningún caso el ministerio explicaba qué representaba cada variable ni ofrecía una definición de cada indicador.

Primer cambio: hospitalizados y la UCI

El miércoles 25 de marzo informábamos de los diferentes criterios de las comunidades autónomas para contabilizar a los hospitalizados e ingresados en la UCI: unas daban el dato acumulado y otras el diario; unas incluían a los pacientes en las UCI dentro de los hospitalizados y otras los excluían. En algunos casos, como en Madrid, la suma de hospitalizados, fallecidos y curados era mayor al número total de positivos.

Ese mismo día, aparece el primer asterisco de los muchos que desde entonces irán apareciendo en el informe oficial de Sanidad: los “casos que han precisado hospitalización” incluyen las UCI, que además tienen su columna aparte. Un día más tarde, se detalla aún más esta aclaración: “Los casos confirmados no provienen de la suma de pacientes hospitalizados, curados y fallecidos, ya que no son excluyentes. Pacientes fallecidos y curados pueden haber precisado hospitalización y, por tanto, computar en ambos grupos. Los pacientes que han precisado UCI también computan en los pacientes que han requerido hospitalización”.

A la semana siguiente, el jueves 2 de abril, Sanidad empieza a indicar las comunidades autónomas que ofrecen datos de prevalencia (diarios) de hospitalizados e ingresados en la UCI. El ministerio sigue sumando el total nacional de hospitalizados y UCI hasta el 8 de abril, cuando indica que “no se puede realizar el sumatorio de todas las personas que han requerido hospitalización o ingreso en UCI en España” por estos diferentes criterios metodológicos. Desde entonces, Sanidad no ha vuelto a publicar el dato nacional de hospitalizados e ingresados en la UCI porque Madrid y Galicia siguen ofreciendo cifras de prevalencia, pese a que Madrid ha empezado a publicar en los últimos días informes con el indicador solicitado por el ministerio. Esta heterogeneidad de los datos obligó abandonar algunos estudios epidemiólogos de investigadores independientes.

Segundo cambio: los asintomáticos de Andalucía

Hasta Semana Santa, el ministerio y las comunidades autónomas detectaban casos de covid-19 solo mediante pruebas PCR. Pero desde esas fechas empezaron a utilizar también, y cada vez más, test de anticuerpos que ofrecen una mayor rapidez en el diagnóstico, aunque con menos fiabilidad que las pruebas PCR (en algunos casos se necesita una PCR para confirmar los positivos por test de anticuerpos).

El martes 14 de abril, Andalucía incorporó los positivos asintomáticos detectados por test de anticuerpos a su total de casos. Sin embargo, el informe oficial de Sanidad de ese día no los incluyó, si bien rectificó al día siguiente: “Andalucía ha notificado un total de 169 positivos asintomáticos incluidos en el total de confirmados, los casos nuevos de hoy se han calculado teniendo en cuenta los 114 nuevos asintomáticos de ayer”. Es decir, el 15 de abril Sanidad empezó a contar los positivos asintomáticos en la columna de nuevos casos diarios.

Tercer cambio: los positivos por anticuerpos

Como consecuencia de la nueva información incorporada por Andalucía, desde el jueves 16 de abril el ministerio empezó a incluir dentro de las columnas de casos acumulados y nuevos casos diarios los positivos detectados por test rápidos de anticuerpos.

Cuarto cambio: Cataluña rompe la serie

En estas fechas, Cataluña empezó a contabilizar su cifra oficial de fallecidos a partir de los datos de las funerarias. Además, en El Confidencial publicamos entonces que cinco comunidades remitían al ministerio los datos de muertos con coronavirus en hospitales y no incluían aquellos que habían fallecido en residencias o centro sociosanitarios, si bien Sanidad no ha incluido ningún asterisco sobre esta circunstancia.

No obstante, el informe oficial del 17 de abril advertía que “se han actualizado los datos de Cataluña que han sido validados por las autoridades de Salud Pública de Cataluña. Las variaciones derivadas de esta actualización serán corregidas en los próximos días”. Con esta aclaración, Sanidad admitía que la serie histórica se había roto y que se actualizaría en el futuro. El propio Fernando Simón afirmó ese viernes en rueda de prensa: “Tenemos que reunir esta información sin artefacto. Vamos a tardar dos o tres días. Estamos trabajando con las comunidades”. Y añadió: “La nueva información se va a dar, pero hay que encontrar la manera para incluirla en las tablas. Hay que tener cuidado con las series para evaluar la evolución histórica y que los datos signifiquen lo mismo”. No obstante, los PDF oficiales anteriores a esta fecha no han sido modificados y siguen manteniendo las cifras resultantes de la metodología anterior.

Quinto cambio: exclusión de los asintomáticos

La ruptura de la serie histórica llevó aparejado otro cambio a partir del informe del 18 de abril: los positivos confirmados y los nuevos casos diarios incluían aquellos procedentes de PCR y de test de anticuerpos, pero estos últimos solo aquellos sintomáticos, excluyendo de la cifra oficial los positivos asintomáticos ya que “no se puede establecer un momento de contagio ni si han padecido o no la enfermedad”.

La cifra diaria a partir de esta nueva forma de contar es la que Fernando Simón ha ofrecido en cada rueda de prensa de esta semana. No obstante, en las últimas ruedas de prensa, como en la de ayer, Simón empezó a dividir los positivos por tipo de prueba, aunque en el informe oficial este desglose no aparecía. “De los 4.635 nuevos casos, sabemos que 3.052 son casos diagnosticados por PCR, el tipo de diagnóstico más comparable a lo que veníamos haciendo las semanas anteriores, pero no del todo”, señaló al principio de su intervención del jueves.

Sexto cambio: exclusión de los test rápidos

Esta división de los nuevos casos diarios por tipo de prueba (PCR o test de anticuerpos) se hizo efectiva en el informe oficial de ayer, lo que llevó tanto al ministro de Sanidad, Salvador Illa, como a Fernando Simón a manifestar que ayer fue el primer día con más recuperados que nuevos casos, una afirmación falsa (o al menos parcial) al no incluir los nuevos casos detectados por los test serológicos. De esta forma, el Ministerio regresaba a la casilla de hace 10 días y vuelve a contar en su cifra oficial solo los positivos confirmados por PCR. En cuanto a los positivos por test rápidos, ahora incluyen también a los asintomáticos.

Esto ha llevado a tener dos cifras oficiales: por un lado, la web de Sanidad muestra 202.990 casos confirmados en España, aclarando con un asterisco que son positivos diagnosticados por PCR, mientras que la del Instituto de Salud Carlos III señala un total de 219.764 casos (mismo dato que también recoge el ‘dashboard’ de la Universidad Johns Hopkins), aunque en el apartado de nuevos casos en las últimas 24 horas recoge solo los positivos por PCR.

‘Bonus track’: la explicación del ministerio

En la tarde de ayer, el Ministerio de Sanidad envió un comunicado por su canal de Telegram aclarando este nuevo cambio metodológico:

“De acuerdo al criterio técnico de las comunidades autónomas, se ha decidido contabilizar los casos confirmados de covid-19 por pruebas diagnósticas PCR notificadas, que a día de hoy son 202.990.

La cifra global de 219.764 no recoge el número de personas que han enfermado desde el principio de la epidemia, sino el número de personas que han resultado positivas tanto en pruebas PCR como en test de anticuerpos. Estos últimos detectan si la persona se ha infectado, pero no determinan si la persona llegó a desarrollar la enfermedad, cuánto tiempo hace que la superó o si lo que ha hecho es desarrollar inmunidad. No reflejan por tanto los nuevos contagios.

De acuerdo técnicamente con las CCAA, se ha decidido que es más correcto calcular la evolución en base a los casos por PCR que por test de anticuerpos, que son, en su mayoría, casos sin síntomas o con síntomas ya pasados.

Teniendo en cuenta que covid-19 es el acrónimo de “enfermedad por coronavirus” en inglés, el número de personas enfermas solo puede recogerse de los datos de test PCR con resultado positivo que envían las comunidades autónomas al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES). Los datos de positivos en test de anticuerpos quedan igualmente reflejados en el informe de actualización del CCAES, pero en otra tabla. De esta forma, se contribuye a depurar la mezcla de diferentes técnicas diagnósticas de las que han informado las CCAA y que ha podido complicar la interpretación de los datos en los últimos días.

El objetivo es hacer cuantas más pruebas mejor, pero para valorar la evolución de la epidemia se deben valorar datos que son comparables día a día”.