Los partidos censuran a ETA por no anunciar su fin e intentar tutelar la paz

EL CORREO, 14/7/11

El lehendakari advierte de que los terroristas intentan «dirigir» a la sociedad vasca «bajo la amenaza de volver» a los atentados

Los partidos del arco parlamentario vasco acogieron ayer con una profunda «decepción» el último comunicado de ETA, en el que la banda considera una victoria el éxito electoral de Bildu y reivindica «la ejemplar lucha de resistencia mantenida durante años». La clase política censuró con dureza esta declaración al destacar que la organización terrorista no anuncia su desaparición definitiva, a pesar de las reiteradas exigencias de disolución manifestadas en Euskadi, y pretende además tutelar a la sociedad vasca en la búsqueda de la paz.

LAS REACCIONES
PATXI LÓPEZ |
LEHENDAKARI
«No sé a qué espera la izquierda abertzale para exigir a ETA su desaparición si realmente piensa que sobra y estorba»
IÑIGO URKULLU
| PRESIDENTE DEL PNV
«Resulta despreciable que la banda trate de arrogarse el papel de garante o valedor del proceso de pacificación»
LEOPOLDO BARREDA
| PORTAVOZ DEL PP
«Los terroristas pretenden imponer sus pretensiones totalitarias a partir de sus testaferros institucionales»
ARALAR
| COMUNICADO
«La declaración de ETA se ha quedado corta y no atiende el cese de actividad contemplado en el Acuerdo de Gernika»
PELLO URIZAR
| SECRETARIO GENERAL DE EA
«ETA va por detrás de los acontecimientos, pero es un avance que entienda que hay posibilidades de llegar a la paz»

En el comunicado, ETA se apropia de alguna manera de los buenos resultados de Bildu en los comicios municipales y forales. «Euskal Herria ha ganado la batalla política e ideológica de la ilegalización», subraya en su declaración, la primera tras las elecciones del 22-M. La banda se compromete a «abrir espacios para el diálogo y la negociación», y a «profundizar en el camino emprendido» en la tregua «permanente y verificable internacionalmente», decretada el 10 de enero. Asimismo, ve en Bildu «un nuevo instrumento para lograr el cambio».

Sus palabras, de nuevo, no convencieron a la inmensa mayoría de los partidos y representantes institucionales. El lehendakari advirtió de que los terroristas intentan «dirigir» ese eventual proceso «bajo la amenaza de volver a matar» si no se asumen sus imposiciones. Patxi López emplazó a la izquierda abertzale a pedir con nitidez el final de ETA tras recordar las palabras de Arnaldo Otegi, quien había asegurado en el juicio por el ‘caso Bateragune’ que la violencia «estorba». «No sé a qué espera para exigir con el resto de los demócratas la desaparición de la banda terrorista porque ese es el compromiso que estamos esperando todos», reclamó.

En esta línea, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, calificó de «despreciable» e «insultante» el hecho de que ETA trate de «arrogarse el papel de garante o valedor» de la pacificación. Urkullu interpretó que el comunicado sirve como «consumo interno de la izquierda abertzale» por cuanto pueda suponer «un aliento para seguir dando pasos en esa profundización de la apuesta por vías solamente políticas».

Incluso Aralar, firmante del Acuerdo de Gernika junto a la izquierda abertzale y EA, aseguró que el pronunciamiento de ETA, el cuarto que hace público desde el alto el fuego de enero, «se ha quedado corto» porque no atiende la petición de cese contemplada en ese pacto. A su juicio, la banda «no aporta nada nuevo» en el cumplimiento de los postulados suscritos en Gernika.

Discrepancias en Gernika

Precisamente, las únicas discrepancias en torno a la sensación generalizada de decepción provocada por el comunicado se dieron entre los socios del Acuerdo de Gernika, quienes reclamaron en su momento a ETA «una tregua permanente, verificable y unilateral como expresión de su voluntad para un abandono definitivo de la actividad armada». Los firmantes han visto cumplidos los dos primeros términos en el alto el fuego de enero. Sin embargo, Aralar viene haciendo hincapié en la necesidad de que se complete el compromiso para que la tregua se realice sin «contraprestaciones» y como paso firme para un cese fehaciente de la violencia.

El secretario general de EA, Pello Urizar, reconoció que ETA demuestra «por primera vez» que «va por detrás de los acontecimientos que están marcando otros», aunque juzgó como «un avance» el reconocimiento de la banda de que «hay posibilidades de llegar a una situación de paz». Al igual que otros socios de Bildu, Urizar abogó por realizar gestos en favor de las víctimas y de la «reconciliación», pero emplazó al «resto de las partes a dar pasos adelante» también porque la pacificación no puede ser «unilateral». En un intento por rechazar el intento de tutelaje, dijo que la banda armada no ha intervenido en el proceso abierto hace dos años.

Por su parte, el consejero de Interior, el socialista Rodolfo Ares, atribuyó la situación actual de ETA «a la política antiterrorista que aplican los gobiernos de España y Euskadi». El portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, advirtió de que la organización terrorista pretende «imponer sus pretensiones totalitarias a partir de sus testaferros institucionales», en alusión a Bildu.

El coordinador general de Ezker Batua, Mikel Arana, insistió en tildar de «decepcionante» el comunicado y recordó que «la única aportación que puede hacer ETA es el anuncio de su propia disolución». Por último, la red ciudadana Lokarri consideró «importante» la declaración en la medida en que la banda reconoce una oportunidad para la paz, aunque subrayó que ese logro «requiere de la desaparición de cualquier amenaza» y de la «renuncia» al uso de la violencia. Por el contrario, la AVT afirmó que el comunicado certifica que «Bildu es ETA».

EL CORREO, 14/7/11