José Alejandro Vara-Vozpópuli
- El hundimiento histórico del PSOE andaluz no alivia el frustrado intento del PP de conservar la absoluta
Algo se tendrá que inventar Sánchez si quiere batir el récord de González en La Moncloa. Con unas elecciones limpias y democráticas no le vale, no es su biotopo, no es su ambiente. Lo suyo es la trampa y el pucherazo. El trastazo andaluz culmina el destrozo de las tres en raya: Extremadura, Castilla la Vieja y Aragón. Este tipo no gana ni a las chapas, no le vota ni su abuela. No ganó las generales del 23, no se apunta ni una mínima victoria en las regionales y se pegará otra enorme costalada en las municipales y autonómicas de mayo del año que viene. La antesala del naufragio definitivo en las generales de junio del año próximo, si no adelanta, que no parece.
Necesita tiempo para idear una estrategia, para armar un artefacto que le permita afrontar la gran cita del 27 con una mínima posibilidad de mantenerse en su tronito de caudillo insaciable. Las urnas andaluzas han demostrado una evidencia. Su candidata era mala, cierto. MJ Montero redondeó una campaña desastrosa, ofensiva, desbordada de grosería y de declaraciones flatulentas. Lo previsto en este personaje atrabiliario y cruel. El problema no es el candidato, ni las siglas. Ni Alegría en el Pilar ni aquel alfeñique Gallardo, protector del hermanísimo, en Mérida. Es el “número uno”, como le llama Iván Redondo pero no el fiscal Luzón, que lo esquiva. Sánchez es un personaje aborrecible, detestado hasta por muchos de los suyos, salvo los que gozan de un carguito confortable y una nómina acomodada. No puede pisar la calle, sólo aparece en actos públicos blindado como un zar, le protege una seguridad densa y coriácea, ingresa en los recintos a la carrera, como en Paiporta, con más temblores en las canillas que una adolescente en el baile de las debutantes. No comparece en las derrotas, no asume un revés, no acompaña a los candidatos que envió al degolladero, no es capaz de dar la cara. Actúa como un miserable insípido y sin alma. Todo le resbala a don Teflón, nada le afecta, o al menos así parece.
¿A quién representa?
Ni medio minuto pensaba en la victoria andaluza cuando acompañaba a la irascible Montero en sus gritos y mítines, un gazpacho espantable de chabacanería avinagrada, incapaz de un mensaje sensato o de una promesa creíble. El descomunal tortazo de quien se reclamaba ‘la mujer con más poder’ desde la restauración democrática ha resultado tan estrepitoso como se esperaba. Cayó de los treinta escaños, su suelo histórico, una costalada en una región en el que todavía cientos de miles siguen viviendo de las gabelas de cuarenta años de Eres y saqueo. Repasar su trayectoria reciente mueve al espeluzno: Ocho años ministra de Hacienda y tres de vicepresidenta primera del Gobierno. Un desfile maldito de episodios nefastos camino de un abismo infernal. No Cuerpo, no. Los juegos malabares y las engañifas tramposas con los datos macro no cuelan. Un país desportillado, empobrecido, maltratado fiscalmente, con la juventud en fuga y la clase media aplastada no es precisamente ejemplar.
¿En nombre de quién gobierna Sánchez? ¿A quien representa? Su seguro perdedor en todo tipo de urnas, grandes y pequeñas, del Norte y del Sur, no puede escapar al título indiscutible del gran impostor, el presidente del Gobierno al que sólo adoran en Cataluña. Únicamente le jalean los grupúsculos xenófobos de la periferia más cavernícola, los supervivientes de las bandas reaccionarias antañonas, el carlismo decimonónico de sacristía o de amonal. “Con eso me basta, el lado del muro que suma”. Esa será ahora su cantinela, su intragable recital.
Vox controla, el PP no tanto
A Juanma Moreno le traicionaron las expectativas. Un clásico en el PP. Retrocede en escaños, en votos y roza la repetición de la absoluta pero no lo logra, pese a lo que tantos cantaban. Grave error. Igual que lo fue el alejar a los líderes peperos de su campaña, empeñado en subrayar el andalucismo y alejarse del ámbito nacional. Queda demostrado que mucho voto se moviliza para abofetear a Sánchez pero no para secundar al PP de una región. Vox controló bien el mensaje prudente, sin la prepotencia de contiendas anteriores, al contrario que en Extremadura o CyL. Casi repite resultados pero con el retroceso del PP retorna a su papel de pieza clave para gobernar. Recupera el protagonismo perdido y la clave para retornar al gobierno.
Que siga la rapiña
Ojo que arranca el 26 de junio, reunión del Comité Federal del PSOE, la carrera a las generales. El sanchismo se está muriendo. Este domingo está un peldaño más cerca de tocar fondo y ahogarse. Pedro y sus más próximos empiezan hoy mismo a urdir la estrategia para seguir retozando en las alfombras de la Moncloa. Mañana firma Illa con Junqueras la financiación singular para Cataluña. La ruptura de la igualdad nacional.
Es capaz de cualquier cosa, el latiguillo que se repite sin que parece que desate las alarmas. La oposición muchas veces parece absorta en la producción de coles mientras el tramposo global, el líder de los puteros, el capitán de los corsarios, prepara la fórmula para proseguir con la rapiña. De votos y de lo que caiga.