Juan Carlos Viloria-El Correo

  • El equipo de Sánchez ha apostado por darle como ganador contra toda evidencia demoscópica

Hay una efervescencia de encuestas, sondeos, ‘trackings’, para tomar el pulso electoral de la calle, pero no es oro todo lo que reluce. Los resultados de las predicciones que se publican dependen mucho de la muestra que puede ir de 500 a 12.000 encuestados, como de los segmentos sociales consultados y de la cocina aplicada, dando un valor o una interpretación determinada a los datos brutos. Aunque, a fin de cuentas, el resultado del sondeo depende mucho de quien lo haya encargado. Unos gráficos aparentemente técnicos y asépticos con sus semicírculos sobre intención de voto o proyección de escaños están cargados de intencionalidad política porque de la lectura de una encuesta se pueden derivar efectos electorales importantes. Si una determinada fuerza extremista aparece disparada puede generar un estado de miedo en un votante que pensaba abstenerse, pero si una sigla se destaca con claridad y se perfila triunfadora hay electores que sufrirán el síndrome de apuntarse a caballo ganador. Los objetivos de los sondeos teledirigidos son variados: movilizar o desmovilizar; convencer a los indecisos o animar a salvar al soldado Sánchez.

El equipo monclovita, en conexión con el CIS, parece haber optado por la estrategia de situar al actual presidente como claro ganador de las elecciones, frente al 99% de las encuestas que pronostican lo contrario, para neutralizar el efector de perdedor y generar ilusión en un electorado de izquierda que parte psicológicamente derrotado. Según los datos, las encuestas del órgano de Tezanos, después de 45 elecciones, en 44 predicciones se han desviado sobrestimando los sondeos a favor de la izquierda. Junto al CIS y demoscópicos privados, hay un tercer pronosticador a tener en cuenta: las casas de apuestas. El PP parte como favorito en los mercados de apuestas ‘online’: en las empresas Vinamax, Retabet y Sportium, la media es de 5 a 1 a favor del Partido Popular mientras en Polymarket, otra casa de apuestas especializada en temas políticos, le dan un 82% de posibilidades de ser presidente a Feijóo, un 17% a Sánchez y un 2% a Abascal.

En el entorno sanchista los más prudentes sostienen que «hay partido» y los aventureros como Iván Redondo, exdirector de gabinete del presidente, que el candidato socialista está a solo 10 escaños –y un penalti– de la mayoría absoluta. Este consultor político sitúa la vivienda, los salarios y la inmigración en el centro de la campaña y, a su entender, hay 28 provincias empatadas entre PP y PSOE, que se irán inclinando a la izquierda a medida que avance la campaña. Sin embargo, Redondo, no tiene en cuenta ni la corrupción, las ‘cloacas’, los pactos con secesionistas o la aparición de factores inesperados como el caso Montse Domínguez que da al traste con todo el diseño de una campaña apostando por la vivienda mientras la mismísima portavoz del PSOE estaba metida en el negocio hasta el cuello.