Sánchez irá a las primarias del PSOE aunque Susana Díaz dé un paso atrás

ABC 31/10/16

· Se prepara incluso para el supuesto de que se eleve el porcentaje de avales necesarios del 5 al 10%
· Presionará para que se convoque ya el congreso extraordinario y reta a la presidenta andaluza

Pedro Sánchez concurrirá a las primarias del PSOE para la elección de secretario general aunque Susana Díaz dé un paso atrás y renuncie en favor de un tercer candidato «de consenso», aseguran a ABC fuentes de su entorno. No piensa echarse atrás porque, tras dejar el escaño de diputado, cree que mantiene el apoyo de una militancia –sustancial hasta en la federación andaluza, dicen estas fuentes– muy preocupada por el entreguismo al PP en que, según su opinión, ha entrado el partido con la abstención en la investidura de Mariano Rajoy.

Prepara el terreno Tras su retador «el lunes cojo el coche para escuchar a los militantes» pide voluntarios en su página web y ya tiene un hastag para sus simpatizantes Estrategia contra el exlíder socialista La federación andaluza y la mayoría del Comité Federal quieren que el congreso sea ordinario para facilitar que se enfríe la compleja situación actual

El equipo del exlíder socialista es consciente de que, conforme se aproxime la convocatoria del congreso por parte de la gestora, van a arreciar las presiones sobre él para que el exlíder socialista deje paso a una candidatura única que pueda «coser» un partido ahora mismo roto.

Sin embargo, al menos de momento Sánchez no parece dispuesto y sus primeros pasos en esta nueva etapa así lo confirman; incluso está preparado frente a «maniobras» para tratar de disuadirlo, como una posible subida de los avales necesarios, del actual 5 al 10-15%, que pudiera aprobar la gestora para dificultar su candidatura a la secretaría general.

Anoche, en una entrevista en La Sexta Sánchez se mostró reservado sobre su estrategia y solo admitió que se presentará al próximo congreso si la militancia le apoya: «Si veo que hay agua en la piscina, no faltaré a la cita», a lo que añadió que tenía «ganas, voluntad y fuerza» para volver a ser secretario general. También retó a Susana Díaz a optar por el liderazgo socialista porque «tiene la responsabilidad y la obligación de dar un paso al frente y presentarse». Además, Sánchez de-

fendió que el PSOE no puede «estar pendiente de la agenda personal de un dirigente», en alusión a Díaz y criticó que el partido en Andalucía no haya contribuido a la unidad interna.

Precisamente, el mismo sábado, tras su retador «a partir del lunes cojo el coche para escuchar a los militantes y votantes, que no han sido escuchados», abrió en su web www.sanchezcastejon.es una sección de voluntarios con la leyenda «trabajemos juntos para recuperar y reconstruir el PSOE. Yo no faltaré a la cita y sé que tú tampoco. ¿Me acompañas?». Y sus simpatizantes ya han lanzado en las redes el hastag #YoviajoconPedro.

La estrategia del sanchismo pasa ahora por seguir presionando a la gestora para que cuanto antes decida el día y el lugar del Congreso, a fin de acabar con el vacío de poder existente. Así se explican las declaraciones, ayer, de dos destacados barones fieles a Sánchez; la secretaria general del PSM, Sara Hernández, y el de Castilla y León, Luis Tudanca, que hicieron caso omiso a la petición de «sosiego» hecha por

el presidente de la gestora, el asturiano Javier Fernández. El actual líder socialista considera que sería suicida convocar el cónclave socialista en medio de este clima de enfrentamiento, porque abriría al partido en canal y las consecuencias podrían ser devastadoras.

Alternativas
Luis Tudanca, por contra, exige a la gestora convocar de «forma inmediata» un congreso para «reconstruir, recuperar y fortalecer» el PSOE tras su «triste» apoyo a la investidura de Mariano Rajoy. Insiste en que la decisión de Pedro Sánchez de renunciar a su acta de diputado «ha dado un poco de dignidad a la política española». Pero Javier Fernández, apoyado por el poderoso aparato de la federación andaluza, por Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón y parte de la federación valenciana, se niega en redondo a acelerar los procesos de convocatoria. Es más; aún tardará algunos meses en hacerlo.

En teoría, la dimisión de Pedro Sánchez obliga a convocar un congreso extraordinario, que se celebra con 40 días de margen desde su convocatoria formal, con un único punto del orden del día: elección de nuevo secretario general y Ejecutiva. Pero la gestora y la mayoría del Comité Federal que propició la caída de Sánchez en la tumultuosa reunión del 1 de octubre no están por la labor de favorecer su estrategia para volver a controlar el PSOE.

Desde el PSOE-A, la federación que dirige Susana Díaz, se mantiene que lo que hay que celebrar es el 39 Congreso ordinario, que debería haberse convocado en marzo de este año y se aplazó por el bloqueo político. Se celebra con 60 días de plazo desde el anuncio y, a diferencia de uno extraordinario, que solo renueva cargos, en este sí hay ponencia política.

Y eso es precisamente lo que quiere la gestora, un «enfriamiento» del actual enfrentamiento, que solo se puede producir a muchos meses vista dada la división existente. Critica esta federación que en su comparecencia del pasado sábado, Sánchez no hiciera un ápice de autocrítica –hay que recordar que obtuvo los dos peores registros electorales en la historia– y demostró que «parece importarle más su futuro personal que reconstruir un proyecto atractivo para el PSOE».

La exvicesecretaria y hoy eurodiputada, Elena Valenciano, que fue quien propuso en el último Comité Federal la resolución para desbloquear la investidura, sostiene en declaraciones a ABC que «el congreso que hagamos debe responder a dos preguntas: ¿por qué hemos tenido los peores resultados electorales de la historia? y ¿cómo debe ser el PSOE del siglo XXI?». Para esa reflexión «que no hemos hecho», se necesita tiempo, opina Valenciano, no una elección aprisa y corriendo como la que proponen el ex secretario general de los socialistas y sus afines.

De la misma opinión es Eduardo Madina, para el cual lo que tiene que hacer el PSOE es «un debate de calado que nos proporcione el mejor proyecto de país» y eso «necesita tiempo», avisa a Sánchez y a los suyos, interesados en que la batalla orgánica se sustancie cuanto antes.

Así, el secretario general del Grupo Socialista y líder del partido en Málaga, Miguel Ángel Heredia, contradijo a Tudanca y aseguró que la misión de la gestora es convocar un congreso «sin urgencia» para «conducir al partido a un congreso de reconstrucción».