Pedro Sánchez publicaba ayer una tribuna en la página 11 de El País. No pudo evitar recurrir a viejas mañas, como el autoplagio. En el noveno párrafo escribía:

“El Gobierno de España cree en la cohesión de todos los territorios que conforman nuestra nación y defiende la unión de todos los españoles. El Gobierno asume, además, la diversidad territorial de España con orgullo y como parte de su fuerza”.

No debía de estar muy seguro de haber dejado las cosas claras a los lectores, porque seis párrafos después, en el que hacía el antepenúltimo, repetía:

“Este Gobierno cree en la unión de España, defiende la unión de todos los españoles y españolas. Y asume la diversidad territorial de España con orgullo, como parte de su fuerza”. Nadie en El País se dio cuenta del tema.

Víctor Arribas, gran colega, hacía notar ayer que “Por primera vez se ha informado hoy de que una decisión de Consejo de Ministros es unánime. Se revela así el secreto de las deliberaciones del Consejo, algo que exigen la ley y el juramento o promesa de ministros.

Vicente Vallés, otro: “Y luego han dado un detalle interesante, porque los portavoces del Gobierno han tenido mucho interés en decir que ha habido una enorme unanimidad. Así lo han dicho. Por un lado la unanimidad no admite grados, una decisión no puede ser muy unánime o poco unánime. Una decisión es unánime o es mayoritaria”.

Margarita Robles: “Respeto a quienes no comparten el indulto. Pero pido respeto a las competencias de este Gobierno.

Lo hemos hecho por los principios de

· Concordia

·Tolerancia

·Generosidad, reconocidos en la C.E.

Mi admirada Margarita (está linda la mar), no es así. La Constitución no reconoce como valores (ni siquiera los cita) la concordia, la tolerancia ni la generosidad. Sí cita en cambio, los valores siguientes: libertad (32 veces), justicia, (10), igualdad (6), seguridad, (17), pluralismo (13), unidad (6), soberanía (3) y convivencia (2). Pero Concordia, Tolerancia y Generosidad, ni una.

Luis Garicano se hacía eco de que la ministra Mª Jesús Montero preguntó en el Senado por los motivos que podía tener Garicano para denunciar el caso Plus Ultra.

Señora ministra: tengo 53 millones de motivos.

Los golpistas han celebrado su salida. Jordi Cuixart: “Hoy no es un día de renuncia, sino que nos reafirmarnos para seguir adelante, la represión no nos ha vencido y no nos vencerá. No existe el indulto que haga callar al pueblo de Cataluña. No nos han hecho callar y no callaremos nunca”, ha declarado. En ese punto, el público ha entonado el “Ho tornarem a fer” (Lo volveremos a hacer) que acuñó Cuixart en el Supremo. Según Cuixart, su indulto se debe a que “el Estado no ha podido tenernos más tiempo encerrados por la presión de Europa y por la presión del pueblo de Cataluña. Que nadie se confunda, seguiremos ejerciendo cada uno de los derechos condenados por el Tribunal Supremo”.

Magister Odolapaca trajo a colación una tontería de la viceegabrense: Carmen Calvo “respondiendo” a Iván Espinosa: “Ustedes, el conservadurismo radical, el fascismo, llevan en este país 200 años repartiendo carnets de nación”.

Ya saben: 200 años de fascismo y Mussolini pensando que lo creó él.

Feroz colgaba en mi blog un envío con dedicatoria: Patrón, para sus tontos: Panceta, digo Iceta: “No ha nacido quien me humille a mí, y menos quien humille a España. Entre el antiguo y el nuevo testamento, elijo el nuevo. El del perdón, la generosidad, el diálogo y la fraternidad. Con nosotros, España no corre peligro. Se cumple la Ley”.